Naoko Kuroki

gMamá, me acuerdo una frase que tía Yuri me dijoh

Mi primer hijo que tiene 7 años me dijo esto sonriendo, apenas regresé de México.

gQué frase ?h

gTe amoh


La primaria de mi primer hijo.

Los adultos mexicanos son muy amable con los niños.  No solo mujeres sino hombres también platican con naturalidad con los niños, por eso los niños no tienen miedo a los adultos.  Creo que es una costumbre del país.  Los niños saben que sí se portan bien, puedan recibir dulces, y además ayuden los adultos les darán propina. 

En México se usa una expresión muy conocida gMi casaes tu casah, y las relaciones entre vecinos son muy cercanas. Vivíamos en un pueblo pequeño donde todavía queda un aire rústico y sencillo, los niños llaman a las madres de sus amigo gtíah.  Los niños van y vienen entre las casas sin avisar a sus madres a donde van.  Pues, la madre también sabe que a dondequiera su hijo vaya, sin falta alguien lo cuidará.  Esto es recíproco.  Es común que los niños jueguen en otra casa hasta las 9:00 de la noche.

Apenas llegué a México me asusté mucho, porque un niño que tenía un año y medio entró a mi casa sin permiso y empezó jugar en el cuarto de mis hijos.  Yo pensé gHay una gran diferencia entre los mexicanos y los japoneses sobre la idea de la vida privadah, pero poco a poco me he acostumbrado.

No solo adultos sino niños grandes que tienen más de diez años, cuidan a niños pequeños muy bien.  Por ejemplo, es muy común el ver a un niño que cuida a su hermanito que es todavía un bebé llevando lo en sus brazos, una estudiante de preparatoria pasea con su hermanita que tiene un año, etc.  Mi mamá me dijo que hace 50 años Japón también fue igual.

Me parece que los niños mexicanos crecen con amor de no solo sus padres, sino también de los majores.  Por eso ellos tienen las caras muy expresivas.  Y mientras siguen creciendo, los pequeños poco a poco aprenden como cuidar con cariño a amigos más pequeños.

Mi primer hijo a veces se fue ayudar a quitar las hierbas del jardín de la Sra. Yuri, y luego recibió jugo o dulces.  Creo que en Japón no es común que mujeres jovenes como Yuri que no tienen hijo, inviten a los niños a tomar té.  Los niños son sensibles al afecto.  Me parece que mi hijo pasaba un buen momento al platicar con ella.


Hicimos Kakizome con unos niños vecinos

Es posibile que las personas sean muy sympaticas, porque vivir en el campo.  Al vivir en México, sentía varias cosas, las que incruyen el problema de la diferencia económia entre pobres y ricos.  Pero un cosa más grande que sentí es gel mexicano es generosoh.  Les agradezco mucho su afecto para con mis hijos.  Y tengo la sensación sólida sobre que los niños pueden tener más confianza consigo mismo y pueden tener expresiones de vitalidad con afecto de no solo sus padres sino también de otras personas.  No puedo hacer menos que desear días bonitos como los de México después de regresar a Japón.